miércoles, 21 de noviembre de 2012

VIOLENCIA DE GÉNERO

INDICADORES DE ABUSO.
 


Amenazar e intimidar. La amenaza o la intimidación suelen aparecer como modo de asegurarse la obediencia una vez que se ha iniciado la conducta dominante. La principal consecuencia que esta forma de coacción produce en la víctima es el miedo, siendo éste a su vez una de las nuevas herramientas paralizantes que mayor fuerza tiene a la hora de impedir a la víctima poner fin a la relación. Por tanto, cuando esta forma de abuso se instaura y comienza a producir sus perniciosos efectos (que pueden llegar al terror en la víctima), las posibilidades de que la víctima sea capaz de poner fin a la relación disminuyen drásticamente, lo que lleva a que se refuerce la coacción y, por tanto, se consolide. Veamos algunos indicadores:

o A veces grita con gestos o expresiones que asustan o intimidan.
o Ella no se atreve a decirle lo que siente o piensa. Cuando está enfadado se acerca y la observa (mira) de manera intimidante.
o Alguna vez le ha dicho que si le dejara “no sabría que hacer, aunque sí sería capaz de cualquier cosa”.
o Alguna vez se pone tan nervioso que se descontrola y le hace sentir miedo.
o Le advierte con que lo va a pagar, o amenaza con hacerle daño si le lleva la contraria o simplemente no hace lo que él dice.
o Golpea, rompe o daña objetos que tienen valor afectivo para ella.

 Consecuencia
Produce en la victima miedo, siendo este a su vez  una de las nuevas herramientas paralizantes que mayor fuerza tiene a la hora de impedir a la victima poner fin a la relación.

martes, 20 de noviembre de 2012

VIOLENCIA DE GÉNERO



INDICADORES DE ABUSO
 
Desvalorizar. La desvalorización y la destrucción de la autoestima no suelen ponerse en marcha al inicio de la relación, pues la fase de cortejo y conquista requiere de muestras contrarias a lo que estos indicadores representan, por lo tanto suelen aparecer más adelante. Es más, hay determinados perfiles que en la fase de cortejo, muestran una actitud de condescendencia obsesiva y llamativamente exagerada (Garrido, 2001).

Sin embargo, una vez efectuada la conquista, el abusador comienza a mostrarse dominante; ahora la desvalorización se convierte en una excelente herramienta para conseguir sus fines, pues contribuye a crear en la víctima una idea de falta de valía que ayuda a justificar su actitud dominante, razón por la que cuando aparece, lo hace en general con formas veladas y sutiles, y no con los modos más descarados, agresivos e impositivos que vendrán después. Veamos algunos de los indicadores comenzando por los más sutiles:

o Nunca reconoce ni valora sus cualidades o aciertos.
o Nunca agradece la ayuda que le presta ni valora los detalles que tiene con él.
o Cuando le cuenta sus cosas, muestra poco interés y parece no interesarle.
o Nunca pide disculpas ni acepta errores, siempre ha de tener razón.
o La trata como si fuera menos competente que él, con argumentos tales como que ella es ingenua, que es demasiado buena y él ha de protegerla
o “abrirle los ojos”.
o Llega a convencerla de que sin él no saldrá adelante, que no es capaz de valerse por si misma.
o Critica o quita valor sistemáticamente a sus opiniones o a su forma de pensar.

o La compara con otras chicas o personas haciéndole sentir inferior y humillándola.
o Se refiere a ella con adjetivos o términos que degradan, humillan o ridiculizan.
o Le culpa y responsabiliza de los problemas de pareja.


lunes, 19 de noviembre de 2012

VIOLENCIA DE GÉNERO



INDICADORES DE ABUSO.

Conductas de control. Además del control de la relaciones sociales que se persigue a través del aislamiento, también aparecen otras formas de control más íntimo y personal en fases tempranas de la relación disfrazadas, de igual modo, de interés y cariño. Entre otras:

o Exige saber cosas que pertenecen a su intimidad, por ejemplo quién le llama al móvil o quién le envía mensajes, el contenido de los mismos, etc. Controla lo que hace y exige explicaciones por todo, utilizando con frecuencia el argumento de que no quiere que tenga secretos con él. Vigila y controla cuando no está con él, dónde ha estado, con quién ha estado, qué ha hecho, etc.
o Verifica y contrasta lo que se le dice para asegurarse de no ser engañado.
o Se muestra celoso y genera conflicto si se relaciona amistosamente con otros chicos.

Como se ofreció en anteriores apartados, vuelven a surgir las falacias o verdades universales sobre el amor romántico basadas en maneras equivocadas e irracionales de entender las relaciones como el creer que los celos, la posesión y el control son simples demostraciones de amor verdadero, creencias y autoengaños que son utilizadas (por la víctima) para justificar los actos de control que su pareja ejerce sobre ella. De hecho, en la práctica clínica, las jóvenes que han sido víctimas de malos tratos suelen declarar que estos argumentos las convencían e incluso las hacían desarrollar sentimientos de culpa al pensar que su amor, el de ellas, ni era tan incondicional ni generoso y fuerte como el de él.



Capacidad Comportamiento dominante. Poco a poco se va instaurando una actitud dominante. Al inicio desde el paternalismo protector, pretendiendo que lo hace por que es bueno para ella. Si la víctima no acepta o no se somete, aparecerán imposiciones más directas y explícitas. Exponemos algunos indicadores que van de las actitudes más paternalistas a las más directamente dominantes:

o Intenta orientar sus actividades, costumbres, estudios o amistades aconsejándole o comentando que “él sabe lo que es mejor para ella”.
o Se muestra protector y paternal con comentarios como: “yo sé lo que es bueno para ti”, “hago lo mejor para ti”, “yo sé lo que te conviene”.
o Presiona para que cambie su manera de vestir, de maquillarse, así como sus gustos, preferencias, etc.
o Presiona para que cambie su manera de pensar, de hablar o comportarse, también sus opiniones e ideología.
o Dice lo que está bien o mal en la relación.
o Impone las reglas de la relación, esto es, sus horarios, las actividades, los lugares de dónde y con quién salir, etc.
o Siempre quiere tener la última palabra en las discusiones, sin considerar nunca sus opiniones.
o Siempre quiere mandar y tomar él las decisiones importantes.



domingo, 18 de noviembre de 2012

VIOLENCIA DE GÉNERO


INDICADORES DE ABUSO


Aislar. Suele ser el primer tipo de coacción que se pone en marcha. Distanciar a la persona del resto de relaciones sociales permite de manera más fácil el control y la posesión. Sin embargo, es inusual que al inicio de una relación se prohíba de manera directa y explícita el contacto con otras personas, más bien se hace de manera encubierta y camuflada por el interés y deseo de estar con la persona.

Algunos ejemplos de indicadores son:

o No le gusta que vaya a ninguna parte sin él y lo justifica diciendo que no puede estar sin ella. Le caen mal sistemáticamente todos sus amigos/as, su gente. Cada vez que está con amigos/as se pone borde o monta “numeritos”.
o Le pone pegas para salir sin él.
o Le hace sentir que “relacionarse” con los demás es “abandonarle” a él.
o Le hace sentir que no le quiere tanto como él a ella si no renuncia a salir con sus amigos/as.