jueves, 22 de noviembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
VIOLENCIA DE GÉNERO
INDICADORES DE ABUSO.
Amenazar
e intimidar. La amenaza o la intimidación suelen aparecer como modo
de asegurarse la obediencia una vez que se ha iniciado la conducta dominante.
La principal consecuencia que esta forma de coacción produce en la víctima es
el miedo, siendo éste a su vez una de las nuevas herramientas paralizantes que
mayor fuerza tiene a la hora de impedir a la víctima poner fin a la relación.
Por tanto, cuando esta forma de abuso se instaura y comienza a producir sus
perniciosos efectos (que pueden llegar al terror en la víctima), las
posibilidades de que la víctima sea capaz de poner fin a la relación disminuyen
drásticamente, lo que lleva a que se refuerce la coacción y, por tanto, se
consolide. Veamos algunos indicadores:
o A
veces grita con gestos o expresiones que asustan o intimidan.
o
Ella no se atreve a decirle lo que siente o piensa. Cuando está enfadado se
acerca y la observa (mira) de manera intimidante.
o
Alguna vez le ha dicho que si le dejara “no sabría que hacer, aunque sí sería
capaz de cualquier cosa”.
o
Alguna vez se pone tan nervioso que se descontrola y le hace sentir miedo.
o Le
advierte con que lo va a pagar, o amenaza con hacerle daño si le lleva la
contraria o simplemente no hace lo que él dice.
o
Golpea, rompe o daña objetos que tienen valor afectivo para ella.
Consecuencia
Produce en la victima
miedo, siendo este a su vez una de las
nuevas herramientas paralizantes que mayor fuerza tiene a la hora de impedir a
la victima poner fin a la relación.
martes, 20 de noviembre de 2012
VIOLENCIA DE GÉNERO
INDICADORES DE ABUSO
Desvalorizar. La desvalorización y la destrucción
de la autoestima no suelen ponerse en marcha al inicio de la relación, pues la
fase de cortejo y conquista requiere de muestras contrarias a lo que estos
indicadores representan, por lo tanto suelen aparecer más adelante. Es más, hay
determinados perfiles que en la fase de cortejo, muestran una actitud de
condescendencia obsesiva y llamativamente exagerada (Garrido, 2001).
Sin
embargo, una vez efectuada la conquista, el abusador comienza a mostrarse
dominante; ahora la desvalorización se convierte en una excelente herramienta
para conseguir sus fines, pues contribuye a crear en la víctima una idea de
falta de valía que ayuda a justificar su actitud dominante, razón por la que
cuando aparece, lo hace en general con formas veladas y sutiles, y no con los
modos más descarados, agresivos e impositivos que vendrán después. Veamos
algunos de los indicadores comenzando por los más sutiles:
o
Nunca reconoce ni valora sus cualidades o aciertos.
o
Nunca agradece la ayuda que le presta ni valora los detalles que tiene con él.
o
Cuando le cuenta sus cosas, muestra poco interés y parece no interesarle.
o
Nunca pide disculpas ni acepta errores, siempre ha de tener razón.
o La
trata como si fuera menos competente que él, con argumentos tales como que ella
es ingenua, que es demasiado buena y él ha de protegerla
o
“abrirle los ojos”.
o
Llega a convencerla de que sin él no saldrá adelante, que no es capaz de
valerse por si misma.
o
Critica o quita valor sistemáticamente a sus opiniones o a su forma de pensar.
o La
compara con otras chicas o personas haciéndole sentir inferior y humillándola.
o Se
refiere a ella con adjetivos o términos que degradan, humillan o ridiculizan.
o Le
culpa y responsabiliza de los problemas de pareja.
lunes, 19 de noviembre de 2012
VIOLENCIA DE GÉNERO
INDICADORES DE ABUSO.
Conductas
de control. Además
del control de la relaciones sociales que se persigue a través del aislamiento,
también aparecen otras formas de control más íntimo y personal en fases
tempranas de la relación disfrazadas, de igual modo, de interés y cariño. Entre
otras:
o
Exige saber cosas que pertenecen a su intimidad, por ejemplo quién le llama al
móvil o quién le envía mensajes, el contenido de los mismos, etc. Controla lo
que hace y exige explicaciones por todo, utilizando con frecuencia el argumento
de que no quiere que tenga secretos con él. Vigila y controla cuando no está
con él, dónde ha estado, con quién ha estado, qué ha hecho, etc.
o
Verifica y contrasta lo que se le dice para asegurarse de no ser engañado.
o Se
muestra celoso y genera conflicto si se relaciona amistosamente con otros
chicos.
Como
se ofreció en anteriores apartados, vuelven a surgir las falacias o verdades
universales sobre el amor romántico basadas en maneras equivocadas e
irracionales de entender las relaciones como el creer que los celos, la
posesión y el control son simples demostraciones de amor verdadero, creencias y
autoengaños que son utilizadas (por la víctima) para justificar los actos de
control que su pareja ejerce sobre ella. De hecho, en la práctica clínica, las
jóvenes que han sido víctimas de malos tratos suelen declarar que estos
argumentos las convencían e incluso las hacían desarrollar sentimientos de
culpa al pensar que su amor, el de ellas, ni era tan incondicional ni generoso
y fuerte como el de él.
Capacidad
Comportamiento dominante.
Poco a poco se va instaurando una actitud dominante. Al inicio desde el
paternalismo protector, pretendiendo que lo hace por que es bueno para ella. Si
la víctima no acepta o no se somete, aparecerán imposiciones más directas y
explícitas. Exponemos algunos indicadores que van de las actitudes más
paternalistas a las más directamente dominantes:
o
Intenta orientar sus actividades, costumbres, estudios o amistades
aconsejándole o comentando que “él sabe lo que es mejor para ella”.
o Se
muestra protector y paternal con comentarios como: “yo sé lo que es bueno para
ti”, “hago lo mejor para ti”, “yo sé lo que te conviene”.
o
Presiona para que cambie su manera de vestir, de maquillarse, así como sus
gustos, preferencias, etc.
o
Presiona para que cambie su manera de pensar, de hablar o comportarse, también
sus opiniones e ideología.
o
Dice lo que está bien o mal en la relación.
o
Impone las reglas de la relación, esto es, sus horarios, las actividades, los
lugares de dónde y con quién salir, etc.
o
Siempre quiere tener la última palabra en las discusiones, sin considerar nunca
sus opiniones.
o
Siempre quiere mandar y tomar él las decisiones importantes.
domingo, 18 de noviembre de 2012
VIOLENCIA DE GÉNERO
INDICADORES DE ABUSO
Aislar. Suele ser el primer tipo de
coacción que se pone en marcha. Distanciar a la persona del resto de relaciones
sociales permite de manera más fácil el control y la posesión. Sin embargo, es
inusual que al inicio de una relación se prohíba de manera directa y explícita el
contacto con otras personas, más bien se hace de manera encubierta y camuflada
por el interés y deseo de estar con la persona.
Algunos
ejemplos de indicadores son:
o No
le gusta que vaya a ninguna parte sin él y lo justifica diciendo que no puede
estar sin ella. Le caen mal sistemáticamente todos sus amigos/as, su gente.
Cada vez que está con amigos/as se pone borde o monta “numeritos”.
o Le
pone pegas para salir sin él.
o Le
hace sentir que “relacionarse” con los demás es “abandonarle” a él.
o Le
hace sentir que no le quiere tanto como él a ella si no renuncia a salir con
sus amigos/as.
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